Nada te turbe

Nada te turbe, 
nada te espante, 
todo se pasa, 
Dios no se muda;
la paciencia 
todo lo alcanza; 
quien a Dios tiene 
nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva tu pensamiento, 
al cielo sube, 
por nada te acongojes, 
nada te turbe.

A Jesucristo sigue 
con pecho grande, 
y, venga lo que venga, 
nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo? 
Es gloria vana; 
nada tiene de estable, 
todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;

fiel y rico en promesas, 
Dios no se muda.

Ámala cual merece 
bondad inmensa; 
pero no hay amor fino 
sin la paciencia.

Confianza y fe viva 
mantenga el alma, 
que quien cree y espera 
todo lo alcanza.

Del infierno acosado 
aunque se viere, 
burlará sus furores 
quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos, 
cruces, desgracias; 
siendo Dios tu tesoro 
nada te falta.

Id, pues, bienes del mundo; 
id dichas vanas; 
aunque todo lo pierda, 
sólo Dios basta.

Santa Teresa de Ávila.

Veo tus ojos en el sol
y tu risa a su alrededor
fuego y secreto de este viejo amor
Veo las líneas que se van
al espejo de la memoria
abrazos que no están por acá
Solo en la ruta mi cara al viento
solo en la ruta con alas de luz
la distancia nos da el sueño

Extrañarte es igual
a los silencios de una canción
si no están no hay lugar para respirar
Veo tu nombre en la nube gris
y tu espalda en la profundidad
con sombras, con claridad
para vos, para mi

Veo el paisaje que pasa atrás
y el tiempo que corre veloz
momentos que pronto se harán realidad
Solo en la ruta mi cara al viento
solo en la ruta con alas de luz
la distancia nos da el sueño
Es una suerte que estemos lejos
es una suerte que exista este amor
Si estuvieras acá, no te vería en el sol.